
Mejor Restaurante de Hotel
La tradición andaluza —y, especialmente, la malagueña— marca el rumbo de la cocina de Balausta, ubicada en el clásico Palacio Solecio del siglo XVIII y asesorada por el chef Estrella Michelin, Dani Carnero. Guisos, arroces, pescados, carnes y recetas de siempre adquieren un aire actual sin perder su esencia, con ingredientes de cercanía y una bodega donde los vinos de la tierra tienen un papel destacado.
Con la tradición del Marbella Club como punto de partida, la cocina de Grill Marbella Club reúne clásicos de la alta gastronomía internacional y carnes a la parrilla, con recetas como el bogavante Thermidor, el solomillo Wellington o el Chateaubriand. Asimismo, mantiene el estilo de los grandes restaurantes de hotel, donde la sala, el servicio y la bodega tienen tanto peso como lo que ocurre en los fogones.
Dentro del Hotel Molina Lario, Matiz construye su cocina a partir de una carta que cambia dos veces al año y se adapta a cada temporada. Pescados y mariscos de la costa malagueña, aceite de Archidona y quesos de cabra e ibéricos de la Serranía de Ronda se suman a una propuesta gastronómica que también ofrece menú degustación y una bodega con más de medio centenar de referencias.
En el Gran Hotel Miramar, Príncipe de Asturias desarrolla una cocina inspirada en el concepto de las brasseries, donde la tradición culinaria se actualiza con una mirada contemporánea. La carta concede un papel destacado a las carnes y se completa con un menú degustación, disponible con o sin maridaje, que recoge buena parte de la identidad gastronómica del restaurante.
Frente a una cocina asentada en el recetario malagueño y andaluz, Julio Zambrana incorpora una técnica de raíz francesa que se aprecia claramente en sus fondos y salsas, siempre al servicio del plato. En Promesa, los sabores del entorno encuentran nuevas lecturas sin perder su esencia, con creaciones como la corvina en gazpachuelo de miso y manzanilla, el salmonete a la roteña o el brioche de guiso de choco con papas. El recorrido comienza, además, con el cóctel que da nombre a esta casa: Promesa, creado en 1967 y convertido hoy en el vínculo con la historia del proyecto.





