
Mejor restaurante de cocina contemporánea
Manteles, carros de sala, platos terminados frente al comensal y una bodega de gran amplitud forman parte de la identidad de Areia. El proyecto de Carlos García Mayoralas recupera una forma de entender la restauración donde el servicio adquiere tanto peso como la cocina. En los fogones conviven grandes clásicos de la alta gastronomía con creaciones ligadas a cada estación, siempre desde una mirada fiel a la cocina clásica.
La cocina de Juanjo Carmona nunca ha respondido a una sola etiqueta y Aviva es el mejor ejemplo de ello. A las brasas se suman fondos y salsas de raíz clásica, pescados, carnes y una cuidada selección de verduras del Guadalhorce que dan forma a una carta donde cabe buena parte del camino recorrido por el chef.
Blossom habla el lenguaje de Emiliano Schobert. Cada menú refleja un recorrido que va de la Patagonia al Mediterráneo, con recuerdos de otras cocinas del mundo y un trabajo constante alrededor del producto más cercano. Esa libertad creativa, respaldada por una sólida técnica, ha convertido al restaurante en una de las mesas más singulares de Málaga.
Lejos de reproducir la tradición tal y como se conoce, Cávala la reinterpreta. Miguel Ángel Mayor construye dos menús degustación que parten de la cocina malagueña y de su propia trayectoria para combinar memoria, técnica e influencias internacionales, en un espacio contemporáneo con cocina vista y una destacada bodega con alrededor de 1.200 referencias.
La cocina de Jaime Tejedor encuentra en El Alimentario su expresión más personal. Instalado en Torre del Mar, el restaurante bebe de la tradición catalana, del aprendizaje del chef en algunas de las grandes cocinas del país y de la despensa que ofrece la Axarquía. Detrás de cada plato hay una intensa labor técnica que pasa finamente desapercibida en la mesa, una forma de cocinar que el propio chef resume bajo el concepto de «sencillez compleja».





